 |
Cientos de panameños visitaron a sus muertos ayer. Foto Alcides Rodríguez  |
Por primera vez en muchos años, el Cementerio Amador está limpio y en buenas condiciones, pero persiste el mismo problema de siempre, el robo de los floreros y las placas donde se registra el nombre de los difuntos. El alcalde Juan Carlos Navarro expresó que se realizó un trabajo arduo por parte del Municipio y su equipo de trabajo.
En este día, las hermanas franciscanas también fueron a orar por el alma de sus difuntos, encontrándose con la sorpresa de que las placas de los nombres de sus seres queridos no estaban. Pero admitieron que dentro de este momento desagradable hay uno agradable, y es que el cementerio tiene casi todo conservado y no hay objetos tirados como antes. Se pudo observar que no había recipiente con agua para evitar los criaderos del mosquito. |