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Ha sido impactante y preocupante, primero, la muerte de tres nuevos obreros de la construcción al ser sepultados cuando instalaban días atrás, el sistema de tubería de una ampliación y posteriormente, la denuncia pública de un trabajador quien sufriera mientras laboraba, una descarga eléctrica que le provocó la pérdida de parte de sus dos brazos y piernas.
El Programa de Riesgos Profesionales de la Caja de Seguro Social, está regulado por varios instrumentos legales, pero fundamentalmente, por el Decreto de Gabinete # 68 de 1970. Se trata de una norma obsoleta, que no hace énfasis en la prevención del accidente y no le da al trabajador la oportunidad de rehabilitarse debidamente a fin de mantenerse como una persona útil para la sociedad.
Lo anterior ha sido motivo de discusiones y de análisis en el Diálogo Nacional por la Seguridad Social, que coordina el PNUD. De aquí que se ha determinado la necesidad de reorganizar y modernizar el actual Seguro de Riesgos Profesionales, incluyendo entre otras cosas, los deberes y derechos de los agentes responsables, como lo son las empresas, los trabajadores y la misma Caja.
La idea es que no sólo las empresas afiliadas, estén obligadas a presentar y actualizar el estudio de seguridad y salud de su organización, sino, que también lo estén los trabajadores a cumplir con las normas establecidas y velar que las medidas emitidas, se mantengan como garantía a la seguridad y la salud en el trabajo.
Pero, el drama laboral se profundiza cuando los efectos de los accidentes laborales abarcan adicionalmente a los hijos y a la esposa de los trabajadores, ya que las prestaciones económicas contempladas en la actual legislación para el pago de los daños ocasionados por los accidentes, son realmente deprimentes y frustrantes. |