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Las informaciones que unas 3 mil pruebas de ADN faltan para completar los juicios de filiación seguidos por madres que demandan a hombres por la paternidad de sus hijos. Sumados a la gran cantidad de hijos que jamás han sido reconocidos por sus padres, hay que sumar los que nacen fuera del matrimonio, nos daremos cuenta que la sociedad panameña incorpora a niños cuyo futuro está marcado por problemas de naturaleza psicológica.
Estos antecedentes deben evidenciar la necesaria reflexión de aquellos hombres sin responsabilidad, capaces de rechazar a sus hijos, demostración de la negación a su propia identidad como individuo. Las mujeres deben otorgarse su valor y aprender a valorar el verbo amar, conjugarlo en toda su expresiva belleza, para entender el profundo sentido de una relación entre dos seres humanos, cuyo producto es un hijo.
Creemos que más que promocionar luchas y rivalidades entre sexos, debemos incentivar los valores entre parejas y una forma pacífica de entendimiento. Varios miles de niños demandan ser reconocidos por sus papás, de esos de cuestionable moral cuyos recursos y posibilidades, a veces, son holgadas como para poder otorgarles una vida más aceptable.
Son personas a las que no se les puede tener confianza y que reflejan la decadencia moral de nuestra sociedad. Debe afinarse más en la ley que obliga al reconocimiento de los hijos y debe haber castigo ejemplar para quienes se nieguen a cumplir con su deber. |