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Pocos son los accidentes automovilísticos que causan pavor en la ciudadanía. Casi todos los días ocurre uno de suma gravedad, en donde personas corren el riesgo de perder la vida. Otros no escapan a un destino fatal. Sin embargo, como se ha evidenciado, la gran mayoría de choques son provocados por conductores de autobuses irresponsables (de los cuales muy pocos sí respetan a los usuarios del transporte colectivo).
El pasado 30 de octubre, la autopista Arraiján - La Chorrera fue escenario de un fatal choque, cuando un autobús de la ruta Ciudad del Futuro perdió el control y se tiró a gran velocidad hacia los carriles del sentido contrario, cayendo sobre tres automóviles. Los vehículos pequeños fueron presas de las llamas, mientras cinco personas perdían la vida, al ser carbonizadas por el fuego. Para colmos, el conductor del autobús, causante directo de la tragedia, sobrevivió al desastre, pero lo peor es que el susodicho ya tenía un extenso prontuario de violaciones a las leyes del tránsito.
Para los moradores de Panamá Oeste, la tragedia vial en Arraiján ha demostrado que las autoridades del Tránsito no pueden controlar a los maleantes que conducen como locos por las vías de este país. ¿Cómo es posible que Pablo Quintero Luna no haya sugerido a los señores de la Cámara Nacional del Transporte (CANATRA) una verdadera depuración de todos esos malos elementos, de entre palancas, conductores y pavos, que hacen de las suyas, violando la ley?
Y los señores de la CANATRA, ¿Cuándo presionarán a los trabajadores del volante para que se enserien? No es posible que el conductor causante del desastre vial reciente tenga 22 violaciones a la ley del tránsito y todavía continúe manejando un vehículo que se puede transformar en una letal arma incontrolable.
Es que la verdad está demostrada cuando vemos que los conductores de autobuses ni siquiera respetan a Pablo Quintero Luna, ni a la Policía, pues se dijo que se usarían uniformes para determinar a los palancas, pero eso sólo duró dos días si acaso. Los transportistas colectivos insisten en cobrar 25 centavos a los usuarios, pero el vehículo está en malas condiciones, tienen llantas lisas, e incluso les quitan los "gobernadores", es decir, los reguladores de velocidad en los autobuses.
Se ha confirmado que gran parte de los nuevos autobuses "de lujo" y los "Diablos Rojos" no tienen gobernadores, algo que demuestra cuán peligroso puede ser dejar a ciertos conductores apretar el acelerador, arriesgando la vida tanto de él como de los usuarios, ademásla de los otros ciudadanos que transitan por las vías del país.
Muchos amigos y familiares corren el riesgo de ser víctimas del relajo de los conductores irresponsables, algo que nos preocupa sumamente cuando escuchamos que ha ocurrido un terrible accidente vial en donde está involucrado un autobús. Debemos evitar que se pierdan tantas vidas.
Finalmente, una pregunta para la Presidenta Mireya Moscoso, que creo yo es la gobernante en Panamá: ¿Quién manda en este país? ¿Usted o los transportistas? Al parecer, mandan los conductores, quienes tienen dominado a diestro y siniestro el destino de todos los panameños. |