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La clave de comprar con inteligencia es preparar una lista, que te ayudará aun más si está organizada según la ubicación de los artículos en la tienda donde sueles hacer la compra. Lo más importante de la comprar es adquirir muchas frutas y verduras frescas. Aprovecha las frutas y verduras de temporada y consulta los folletos de promoción para saber lo que está en oferta - a menudo coincide con los productos de temporada.
Cuando estés seleccionando las frutas y verduras, fíjate en los colores: el verde oscuro, naranja oscuro y otros suelen reflejar un elevado contenido nutricional. Por ejemplo, si utilizas espinacas en un montado o en una ensalada obtendrás más vitaminas y minerales que si utilizas una lechuga. En la sección de frutas y verduras de tu supermercado, puedes encontrar productos derivados de la soja, que son una fuente excelente de sustancias fitoquímicas, proteínas y calcio.
CONSEJOS PRÁCTICOS
A la hora de comprar frutas es recomendable elegir las criollas: como la papaya, la naranja, ya que son más frescas y económicas, y se debe tomar en cuenta que no estén demasiado verdes o maduras.
Si se decide almacenarlas, las naranjas, melones, aguacates y piñas estarán mejor a temperatura ambiente, en un lugar fresco y limpio, eso sí, cuando maduren hay que consumirlas o prepararlas inmediatamente, sobre todo si ya presentan magulladuras. Desde luego, lo ideal es comer las frutas maduras y en su estado natural, ya que al cocinarlas pierden parte de su valor nutritivo.
FACTORES A CONSIDERAR
Su comestibilidad, su calidad, valor nutricional, conveniencia, métodos de usar e información en la etiqueta son algunos de los factores que se deberán tener en cuenta al comprar frutas frescas. No compre la fruta porque el precio sea barato. Por regla general, no es recomendable pagar por frutas perecederas solo porque son de un precio económico. A menos que el precio más barato resulte de la excesiva abundancia de la fruta en temporada, el llamado ahorro puede convertirse en una decisión poco acertada al comprar.
Compre sólo lo que necesita. El refrigerador nos permite almacenar una cantidad adecuada de casi todas las frutas perecederas necesarias. Nunca compre más de lo que pueda refrigerar debidamente y consumir para evitar desperdicios, no importa si el producto es más barato en grandes cantidades.
Busque señales de deterioro. Aun con los métodos más modernos de manejo, la calidad del producto puede deteriorarse rápidamente durante su permanencia en los establecimientos de alimentos. A veces, la fruta de calidad inferior se compra por menos dinero, pero la cantidad de fruta que pierde no compensa la rebaja en el precio.
La apariencia y calidad de la fruta están estrechamente vinculadas, pero una buena apariencia no siempre es señal de buena calidad. A menudo una fruta de apariencia muy atractiva no tiene buen sabor por las características de esa variedad en particular, o por condiciones internas como puede ser el estado avanzado de maduración de la fruta. Por otra parte, una fruta con una apariencia no tan atractiva por su color o por defectos en la piel puede estar muy deliciosa.
Compre la fruta de temporada. En general, la calidad es mejor y los precios son más razonables cuando se compra fruta de temporada. Los productos fuera de temporada suelen ser más costosos. Cuando tenga que manejar la fruta para determinar por el tacto su calidad, sea considerado y no la magulle. Si no tiene cuidado puede causar que la fruta se malogre y se pierda. A la larga, es el consumidor quien paga por esta falta de cuidado. |