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REFLEXIONES
"Un poder sin límites"

Carlos Christian Sánchez
Recientemente el doctor Ignacio Ramonet, director y editor del Semanario Le Monde Diplomatique, fue entrevistado por un medio radial holandés, en donde hace una crítica propia de opinión, sobre la realidad del nuevo orden mundial dirigido por Estados Unidos y su papel geopolítico. Los EEUU ejercen la hegemonía de manera solitaria. A pesar de todo, en la historia nunca ha habido un solo país que haya dominado al conjunto del planeta, como lo están haciendo ellos. ¿Quién ha sustituido a las Naciones Unidas? En la práctica son los EEUU. Una función principal de la ONU es decidir el derecho a la guerra o el derecho a la paz. Y en esa función son los EEUU quienes intervienen. Estoy dando una serie de observaciones descriptivas, no de intención. Por ejemplo, observamos ¿Cuál es la potencia que está tratando de obtener un acuerdo de paz entre Israel, Siria, los palestinos, y el Líbano? Es el propio presidente de EEUU quien se desplaza. Por otra parte es la primera potencia económica del mundo. Wallstreet es el pulmón, el corazón económico del mundo. Es también la primera potencia militar, con mucho. Los EEUU son el único país que dispone de lo que podríamos llamar el arma total. Lo que podemos llamar "el puño de Dios", el Tomahawk. Este es actualmente el arma que le permite a EEUU golpear con una precisión científica cualquier lugar de las tierras emergentes del planeta. En este momento, los politólogos estiman que de aquí a treinta años por lo menos, no va a surgir un adversario militar creíble frente a los EEUU. El último aspecto es que los EEUU también son la primera potencia cultural del mundo. Sin tener ministerio de la cultura. Las empresas son las que difunden la cultura norteamericana. Cultura en el doble sentido de la palabra. En el sentido antropológico, los americanos exportan su modo de vivir, de comer, de vestirse. Modo que se adopta prácticamente por el mundo entero en el universo de las ciudades. Y en el sentido de cultura de masas, exporta los héroes, los mitos. A veces no se toma conciencia de que esto también es un gran cambio. Richard Matisson, inmenso novelista norteamericano, escribió un cuento que se titula "Yo soy una leyenda" que es un diario. Una persona que vive en un pueblo donde había una amenaza nocturna. Es un vampiro. La leyenda dice que la persona mordida se transforma en vampiro, y así sucesivamente. Al final del cuento él dice "yo soy el único que sobrevive ahora, no sé si podré terminar mi relato porque todos ahora son vampiros y yo soy el monstruo para ellos, y vienen a destruirme". A veces cuando se critica a EEUU, uno se da cuenta que a uno se le tilda de monstruo. Porque la mayoría de las personas están totalmente convencidas de que no hay nada mejor en el mundo que ser norteamericano. El drama que pueden tener ellos es que no viven en EEUU, donde quisieran estar, o no viven totalmente como un americano, como quisieran vivir. Esta es la realidad en la que estamos actualmente. Los que criticamos aún a los EEUU somos una leyenda. Un pequeño estudio se ha realizado sobre la palabra "antiamericano". Nos hemos dado cuenta que en el diccionario no existe ninguna palabra que contenga el prefijo "anti" seguido de un nombre de país. Pero la única palabra que existe es antiamericano. Los únicos que están designados con una categoría especial, bien particular. Ser proamericano es normal. Ser antiamericano es monstruoso. Evidentemente esto hace que hoy día sea extremadamente difícil criticarlos. Por otra parte y objetivamente, nadie puede pretender que los EEUU son el Tercer Reich. No lo son. No son ni siquiera la Unión Soviética con respecto a Praga o Polonia. No es una potencia autoritaria de ese tipo, es mucho más difícil criticar, mucho más sutil criticar esta dominación.
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