El presidente del Comité Olímpico Internacional (COI), Jacques Rogge, insistió ayer en la necesidad de informar sobre las "desastrosas consecuencias del dopaje para la salud", y acusó de "comportamiento antiético" a los científicos y médicos que contribuyen al abuso de sustancias medicinales".
"El Movimiento Olímpico es en sí un movimiento educacional, y acontecimientos deportivos como los próximos Juegos de la vigésima novena Olimpiada son plataformas ideales de información y educación", afirmó Rogge, que calificó la prevención del dopaje como una manera de educar.
Durante la apertura del Quinto Foro Mundial sobre Deporte, Educación y Cultura que se celebra en Pekín, el presidente del COI aludió a la responsabilidad que tiene el organismo que preside en materia de educación, especialmente en los jóvenes, que son "el futuro del Movimiento Olímpico", y destacó el "impacto educativo de los Juegos Olímpicos sobre la población mundial".