La nota pintoresca durante la agitada jornada electoral de ayer, se reflejó en las puertas de los centros de votación donde un grupo de trabajadores aprovechó la concentración de electores para poder llevar el sustento a sus hogares.
Uno de ellos fue Maximino González, quien sudó la "gota gorda" empuñando su herramienta de trabajo para satisfacer la demanda de raspado en las puertas de la Escuela Belisario Porras, donde votaron prominentes líderes políticos.
"Aquí han venido a refrescarse dirigentes importantes de los que no le puedo decir su nombre, pero lo importante es que todos ganamos: ellos votaron y yo vendí algo", dijo el buhonero que vive en Torrijos-Carter.
Entre los que asistieron a este colegio se encontraban el líder del partido Cambio Democrático, Ricardo Martinelli; el ex presidente Ernesto Pérez Balladares, Raúl Mulino, Roberto Henríquez, entre otros connotados políticos y empresarios.
Agobiados por la tensión del momento y por el día caluroso, los votantes incrementaban continuamente la fila para comprar raspado ante la carretilla de González. Éste no podía envidiar a la fila para emitir votos.
"Siempre que hay elecciones es una buena oportunidad para trabajar en las puertas de los colegios", dijo.
Este raspadero herrerano fue uno de los primeros en emitir su voto para ir a trabajar frente a su carretilla.
Al igual que este honrado comerciante, decenas de hombres y mujeres que se dedican a vender helados, chichas, empanadas y raspados, se instalaron desde temprano en las puertas de los centros electorales para ofrecer sus productos.