Zar antidrogas de EEUU justifica ausencia
de Cuba en reunión regional
Michael Langan / Miami, EEUU
AFP
El zar antidrogas estadounidense,
Barry McCaffrey, justificó este viernes que no se haya invitado a
Cuba a la cumbre caribeña antidrogas que se celebra hasta el viernes
en Miami.
"No se precisa de su participación (la de Cuba) para dialogar
de forma exitosa sobre el tema, aunque, sin duda, forma parte de la ecuación,"
afirmó a la AFP.
Veintitres países participan en la reunión, invitados por
el Departamento de Estado y la oficina de McCaffrey, entre participantes
plenos y observadores. No se planteó la idea de invitar a Cuba en
calidad de observador, afirmó McCaffrey, aunque según su estimación,
hasta cuatro toneladas de cocaína al mes podrían ser transportados
por vía aérea por el cielo de Cuba hacia Estados Unidos.
"No hubiera sido apropiado plantearnos la idea de Cuba como país
observador" en la Conferencia Regional Caribeña sobre el Control
de los Estupefacientes, que abordará hasta el viernes temas como
el blanqueo de dinero, las rutas de carga, y la cuestión de la demanda,
informó McCaffrey.
"Ha sido la postura de nuestro gobierno no hacer eso, y desde mi
punto de vista, a nivel práctico, no nos hace falta colaborar con
Cuba por el momento, con la excepción del intercambio de información
que ya tenemos con los cubanos", explicó
Aún así, McCaffrey reconoció que a los cubanos "les
interesá colaborar en la cuestión del narcotráfico.
Hay contactos entre los guardacostas de Estados Unidos y las autoridades
cubanas, esencialmente por correo electrónico. Les proporcionamos
pistas relacionadas con el narcotráfico, y las siguen."
Pero Cuba "no es un centro de blanqueo de dinero... no es el origen
de muchos contrabandistas, no tiene ni fuerza aérea operacional ni
armada por sus costas, así que, hasta ahora, no es un factor de mayor
importancia", explicó el zar antidrogas.
"Con el tiempo, lo será," añadió el ex
general. "El problema es que no se trata de una democracia. No hay
forma, a nivel práctico en este momento, de colaborar estrechamente
con ellos."
No obstante, reconoció que "ha habido buques de carga que
atracaron en La Habana con cantidades enormes de drogas a bordo. Se lo señalamos
a las autoridades cubanas y fueron a confiscarlas."
McCaffrey subrayó en todo caso que el alcance de esta colaboración
tiene sus límites.
"Vemos que la gente sobrevuela Cuba, y deja caer paquetes de drogas
con paracaídas, para su posterior envío por lancha a las Bahamas.
Creo que (la cocaína) se envía por avión por encima
de Cuba, posiblemente hasta cuatro toneladas al mes -una estimación
un tanto borrosa- que puedan 'sobrevolar' Cuba para que las dejen caer a
lanchas en Bahamas, o cerca de la costa norte de Cuba."
Pero "Cuba, a nuestro entender actual, no es un puente de envío
principal para las drogas. No son cubanos los que dominan el sistema del
narcotráfico," aseveró McCaffrey. "No es un punto
de acceso, como lo son Haití, Trinidad-Tobago, Panamá y el
puerto de Miami."
Aproximadamente el 30% de las drogas encaminadas hacia Estados Unidos
pasan por el Caribe, según el funcionario, y hasta el 15% sólo
por Haití, un puente de envío que empezó a preocupar
más últimamente. La mayoría se transporta en lanchas
rápidas o avionetas, a Haití, República Dominicana
o Puerto Rico, afirmó el zar.
McCaffrey se mostró optimista respecto a las posibilidades de
que el congreso logre profundizar la colaboración regional en la
lucha antidrogas.
"Es esencial que tengamos una postura de la cuenca del Caribe, es
esencial que compartamos información en los operativos marítimos
y aéreos para interrumpir el narcotráfico," opinó
McCaffrey.
"Es esencial que extraditemos los que se huyen de una jurisdicción
a otra. Es esencial que Estados Unidos aporte un apoyo técnico, y
la formación indicada donde se necesite, y creo que todo eso está
pasando."

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| "No se precisa de su participación (la de Cuba) para dialogar
de forma exitosa sobre el tema, aunque, sin duda, forma parte de la ecuación,"
afirmó a la AFP. |

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