Angélica Rosa Rivera Ávila, una niña de dos años y 10 meses de edad, se debate entre la vida y la muerte en la sala de Cuidados Intensivos del Hospital del Niño.
La infante, quien fue víctima inocente de la violencia generalizada que se registra en la Calle 25 de El Chorrillo, recibió un balazo en la cabeza la noche del lunes.
Una de tantas balas traspasó la puerta del apartamento y se alojó un proyectil en la cabecita de la pequeña mientras tomaba su tetero en un sillón de la sala.
La infante se encuentra en coma auxiliada por un respirador artificial y otros tratamientos, confirmó el Dr. Alberto Bissot, director general del Hospital del Niño.
Dijo que la noche misma noche del incidente, la niña fue intervenida quirúrgicamente, sin embargo, la bala no se le pudo extraer.
"Reconocemos que el estado de salud es crítico y de pronóstico reservado, pero confiamos en que la niña reaccione y se recupere con la ayuda de Dios", dijo.
La pequeña está bajo la atención de los mejores médicos intensivistas y se está haciendo todo para salvarla.
El director médico del centro hospitalario infantil afirmó que la atención a menores de edad, como parte de la violencia, se ha incrementado. Añadió que hasta septiembre se han registrado 32 casos, de esos, 17 provienen de El Chorrillo, entre niños y niñas de 8 y 14 años.
Según la madre de la pequeña, Rosa Ávila, sobrina del dirigente comunitario Héctor Ávila, la bala (posiblemente de alto calibre) fue disparada desde la cancha sintética del Parque Amelia Denis de Icaza. Allí, ella alcanzó a ver a tres pandilleros del área.
La bala atravesó la puerta de hierro que estaba cerrada y alcanzó a la niña en la cabeza. Esa noche se escucharon aproximadamente 30 detonaciones.
Héctor Ávila descartó que la agresión directa de los criminales contra la casa de su sobrina tenga relación con él. La denuncia fue interpuesta en la DIJ, por Rosa.
El suceso ocurrió aproximadamente a las 11:30 p.m. Se conoció que no es la primera vez que delincuentes efectúan detonaciones a esa humilde residencia ubcada en la planta baja de edificio Tulipán, en Calle 25 de El Chorrillo.
En esta ocasión, tres sujetos miembros de una pandilla, fueron identificados.