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Colón es una estupenda provincia, las mejores costas para disfrutar del turismo playero las tiene Colón, amén de su codiciada Zona Libre, símbolo de orgullo nacional e internacional. En la década del 60 y 70 esta provincia tuvo los mejores centros nocturnos y muchos ciudadanos de otras áreas geográficas acudían a Colón a festejar; los carnavales en Colón eran los únicos en donde todas las comparsas tenían un uniforme colorido y bien diseñado para la ocasión y hasta el desorden era con orden.
En el plano político nacional, nuestra provincia ha aportado en calidad humana, presidentes de la República, vicepresidentes, ministros de Estado y por ley una gama de legisladores de diferentes tendencias ideológicas. El sitial estratégico de la provincia que comparte con la capital a raíz de la construcción del Canal, le dio bríos y oportunidades de empleos a sus habitantes, que desde la firma de los Tratados Torrijos-Carter; se fueron perdiendo y no hubo una estrategia alterna para neutralizar la pérdida de empleos, que hoy se hace evidente. No obstante, Colón sigue siendo la segunda provincia en importancia económica.
A pesar de estas ventajas algo hemos de reconocer; ninguno de los grandes líderes políticos que arrojó esta provincia, pudo lograr que se definiera un Plan Estratégico de Desarrollo y más bien todo su potencial se mantuvo en la esperanza de crecimiento de la Zona Libre.
Sin embargo, para los que conocemos de Colón, nacimos allí, tenemos toda nuestra familia allá, no vemos a Colón como si sólo la Zona Libre fuera la razón de ser y existir de esta provincia y los ciudadanos; tenemos que decir que la ciudad de Colón está totalmente en ruinas, sus edificios de más de 50 y 60 años se están cayendo, las casas de madera que fueron usadas en la época de la construcción del Canal, se mantienen en pie recostadas unas a otras, cobijando familias enteras; las aguas negras pululan por doquier. Las calles tienen aspecto de haber sido víctimas de un terremoto y su transitar es peor que un andar por caminos rurales, cuando llueve, cada avenida se convierte en una piscina. Qué decir de la condición precaria del empleo y la existencia, casi exigua, de plazas de trabajo.
Me pregunto: ¿cuándo los colonenses sabrán cuál es el Plan Estratégico de Desarrollo para su provincia? ¿Por qué no hablarle claro a la población sobre estos temas?
De repente a alguien se le ocurre preguntar ¿de dónde va a salir la plata? Miremos, hacia el Fondo Fiduciario de Desarrollo, antes que se acabe, pero hagamos algo por Colón y su gente. |