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En Panamá se apuesta a los beneficios que se esperan obtener del turismo de cruceros, el cual ha iniciado su segunda temporada. Foto Archivo  |
Fuertemente golpeada por los atentados del 11 de septiembre en Estados Unidos, la industria turística de Centroamérica experimenta una baja entre el 8% y el 30%, según los países, y los empresarios alarmados claman por ayuda gubernamental para hacer frente a la crisis.
Guatemala, la mayor nación del área con 11 millones de habitantes, registra cancelación de hoteles del 12% y reducción de vuelos en aerolíneas entre el 5% y 20%, según fuentes del sector consultadas, como consecuencias de la destrucción de las torres gemelas de Nueva York y parte del edificio del Pentágono en Washington.
"No hay un reporte oficial, pero según estimaciones, el turismo ha bajado sensiblemente porque la gente ha dejado de gastar. Pero lo peor sería si no hacemos algo, como tener un plan estratégico de dejar temporalmente cero impuestos para el turismo", dijo Mariano Beltranena, presidente de la Cámara de Turismo de Guatemala, país cuya principal fuente de divisas es el turismo (707,5 millones de dólares como producto).
El empresario explicó que los síntomas negativos por los atentados se reflejan en que "ya varias agencias de viajes han cerrado, otras están a punto de hacerlo y hay despidos en las aerolíneas" que operan en Guatemala han reducido entre el 5% y el 20% sus vuelos entre Guatemala y Estados Unidos, en tanto unas firmas despidieron empleados y otras no contratarán nuevos y postergaron la compra de nuevos aviones, dijo la presidenta de la Asociación de Aerolíneas en Guatemala, la alemana Heidi Steffes-Schiller.
Costa Rica, que también tiene en el turismo su principal actividad económica, con ingresos de 1.100 millones de dólares anuales, y donde el 60% de los visitantes proviene de Estados Unidos, las reservaciones en los hoteles bajaron en un 30% y en las empresas de renta de autos un 45%, de acuerdo con datos de los empresarios.
Alarmados por la situación, medio centenar de empresarios turísticos se reunieron y decidieron reducir las tarifas en un 25% para los turistas nacionales, mientras que el Gobierno anunció un plan de 1,5 millones de dólares para promover el turismo local en el extranjero.
En Honduras, la ministra de Turismo, Ana Abarca, aunque se mostró confiada en que las cifras de este año cerrarán con saldo positivo, pues la temporada alta está próxima, reconoció que hay preocupación por lo que pueda pasar a partir de diciembre, cuando se inicia la siguiente temporada. El año pasado, el país tuvo ingresos por turismo de 262 millones de dólares, y para el 2001 se esperan unos 300 millones de dólares.
Por su parte, el presidente de la Asociación de Hoteles de Panamá, Erick Paz, aseguró que los operadores del turismo vieron caer su actividad hasta un 85% y en los hoteles la ocupación bajó entre un 40 y 30%, cifras con las que coincidió el presidente de la Asociación Panameña de Operadores de Turismo, Enrique Pesantez. En Panamá el turismo dejó ingresos de 575,6 millones de dólares en el 2000.
En Nicaragua, donde el turismo constituye la segunda fuente de divisas, la disminución de visitantes por vía aérea en la primera semana después de los atentados fue de 60%, y luego se estabilizó en un 20% menos en relación con el mes anterior, informó el presidente de la Cámara Nicaragüense de Turismo (Canatur), Miguel Romero.
El turismo en El Salvador se redujo en un 50%, aseguró el presidente de la Asociación de Hoteleros Salvadoreña, Carlos Delgado, quien anunció un plan para promover el turismo de centroamericanos en el país, principalmente de guatemaltecos, que tienen preferencia por las playas de este país. |