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EDITORIAL
Alto al abuso de transportistas
El Ministerio de Gobierno y Justicia por fin parece estar decidido a ponerle el cascabel al gato. La decisión de meter en cintura los conductores de taxis y autobuses ha generado opiniones positivas, pero el pueblo espera que se hagan cumplir todas las medidas anunciadas, que aunque se contemplan en la ley, siempre han constituido letra muerta. El acabar con el "no voy" de los taxistas, la mala práctica de convertir un transporte selectivo en colectivo y el manejo desordenado de los conocidos "diablos rojos", debe contar con el apoyo de los sufridos usuarios de ese servicio público. Tan pronto se expidió el comunicado oficial, los eternos dirigentes del transporte colectivo y selectivo han salido a cuestionar abiertamente el mismo, pero qué hacen ellos para mejorar el mal servicio que se le brinda a los miles de pasajeros que diariamente utilizan autobuses destartalados y taxis, cuyos conductores se niegan a trasladar a los usuarios a sus puntos de destino. Las medidas adoptadas por el ministro Winston Spadafora no deben quedar en buenas intenciones. Es adecuado designar funcionarios encubiertos para que comprueben las denuncias de los usuarios, de lo contrario, los transportistas volverán a reírse de las disposiciones gubernamentales. El pueblo debe cumplir con su deber ciudadano de denunciar ante la Autoridad del Transporte y el Ministerio de Gobiernos, los abusos de los transportistas, sólo así los obligaremos a mejorar el servicio.
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PUNTO CRITICO |
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