La llega de Margarita Henríquez a su tierra santeña fue tremenda algarabía, así como la gente interiorana sabe hacerlo. Lo que se sentía en horas de la madrugada era calor interiorano y de orgullo por el talento de uno de los suyos.
Betzy, la madre de Margarita, dijo que lo primero que pediría su hija sería arroz, poroto y puerquito frito, lo que más le gusta.
La talentosa jovencita llegó muy emocionada, incluso lloró al ver a toda su gente.