José Rodrigo Branda, de 45 años, apenas iniciaba su jornada de trabajo en una mañana nublada y lluviosa, cuando presuntamente una descarga eléctrica le segó la vida.
El hecho ocurrió a eso de las 8: 00 a.m., aproximadamente, en la comunidad de Querévalo, distrito de Alanje, Chiriquí, en la residencia de la familia Aparicio.
Informes del Ministerio Público dan a conocer que Branda se encontraba atornillando unos clavos con un taladro en la parte exterior de la residencia, específicamente en una galera, cuando -presuntamente- recibió de este aparato eléctrico la descarga eléctrica.
Moradores del área informaron que el difunto residía en la comunidad de Guarumal y de manera usual realizaba trabajos por esta área. "El era muy amable y buena persona. Siempre venía a ganarse sus camarones por aquí, era humilde y muy buena gente", sostuvo Olmedo Monroy, residente de la comunidad de Querévalo.
Al lugar de los hechos llegaron funcionarios de la Personería de Alanje, para proceder al levantamiento del cadáver.
Erixa Bernal de Wong, funcionaria del Ministerio Público, informó que continuarán con las investigaciones y estarán a la espera de los resultados de la autopsia para conocer las verdaderas causas del deceso.