El Consejo de Seguridad de la ONU se reunió ayer de nuevo para reafirmar las tres resoluciones anteriores, que dieron paso a la imposición de sanciones contra Irán por su programa de enriquecimiento de uranio.
La reunión se produjo un día después de que los cinco miembros permanentes del Consejo, más Alemania, cerraran filas ante el peligro de que se fracture el frente unido que han mantenido en esta materia por las diferencias sobre la imposición de nuevas sanciones al programa nuclear de Irán.