El presidente de Bolivia, Evo Morales, dijo que "de buenas o de malas" va a ser aprobado el proyecto de nueva Constitución con el que busca "refundar" el país y que rechaza la oposición.
"Si no quieren (los opositores), igual de buenas o de malas se va a aprobar esta nueva Constitución Política del Estado Boliviano, ningún miedo", dijo Morales durante una asamblea de movimientos sociales afines a su Gobierno en Cochabamba (centro).
En esa reunión, el presidente y sus bases debaten medidas para asegurar que antes del próximo 15 de octubre se apruebe la ley de convocatoria de los dos referendos que requiere el proyecto constitucional, rechazado por la oposición regional y del Congreso.
Importantes líderes campesinos ya han anunciado, ante las dilaciones en el proceso de diálogo abierto entre el Ejecutivo y la oposición en Cochabamba, que entre las medidas que barajan está cercar el Congreso.
De esa manera, impedirían la entrada a la sede del Legislativo a los parlamentarios de oposición -cuyos votos son necesarios para aprobar la norma pero no para hacer quórum-, para que los diputados y senadores oficialistas puedan sacar adelante la convocatoria.
Una medida similar ya tuvo lugar el pasado 28 de febrero, aunque la convocatoria de los referendos aprobada entonces fue rechazada por la Corte Nacional Electoral porque los plazos que planteaba eran demasiado cortos como para organizar la votación.
"De acá deben salir unas conclusiones que permitan hacer aprobar la nueva Constitución", dijo el presidente Morales ante la asamblea "de emergencia" de la llamada Coordinadora Nacional por el Cambio (Conalcam), que se inició con un minuto de silencio en memoria de las víctimas de Pando.
En esa remota región del norte de Bolivia murieron al menos 15 personas durante la ola de violencia entre oficialistas y opositores autonomistas que azotó el país durante las últimas semanas.
El Ejecutivo considera que en Pando hubo una "matanza" de campesinos preparada por los opositores de la región y por la que el ex prefecto pandino, Leopoldo Fernández, está recluido en un penal de La Paz con varios procesos abiertos por homicidio, terrorismo y genocidio.
Los choques profundizaron la crisis política del país, que Gobierno y oposición tratan de resolver con un proceso de diálogo abierto hace 10 días en Cochabamba, sin que se hayan dado avances concretos.
Morales, durante su discurso, acusó a los promotores de las protestas de las últimas semanas de ser culpables de "terrorismo", "sedición" y "genocidio".
Para el presidente, el cierre de los conductos de gas natural que van a Brasil y a Argentina durante las protestas son actos de "terrorismo", la toma de oficinas del Estado y aeropuertos perpetrada son "sedición" y "genocidio" la matanza de Pando.
"Estos hechos eran el inicio de un golpe de estado", insistió el mandatario.
ACUSACION TERRORISMO
Morales acusó a los promotores de las protestas de las últimas semanas de ser culpables de "terrorismo", "sedición" y "genocidio".
Para el presidente, el cierre de los conductos de gas natural que van a Brasil y a Argentina durante las protestas son actos de "terrorismo", la toma de oficinas del Estado y aeropuertos perpetrada son "sedición" y "genocidio" la matanza de Pando.