A pesar de la tragedia que en días pasados envolvió nuestro país, Dios no se olvida del pueblo panameño.
Ricardo "Richy" Ray y Roberto "Boby" Cruz, dos salseros que con su música pusieron a bailar y a brincar a más de uno, el sábado volvieron a hacer de las suyas en el Gimnasio Roberto Durán, donde más de 7 mil almas bailaron y saltaron al ritmo de su música.
Pero, no piensen que estos músicos estaban en algún toldo o parranda, resulta ser que estos maestro de la salsa, formaron parte del concierto que organizó la Comunidad Misionera Hossana, para recaudar fondos que serán utilizados para la expansión de Hossana Visión, en su cobertura nacional, que está por expandir su señal a provincias centrales, según Marcos González, encargado de la organización del evento.
El concierto, empezó a las 7 de la noche y contó con la voz melodiosa de Belinda Bradway, el sonido sin igual de la trompeta de Vitín Paz, todo amenizado por los alegres acordes de la banda Hossana, artistas nacionales que dieron vida y energías a los espectadores antes del gran espectáculo.
A las 8:30 de la noche entre las luces y una nube de humo, surgen los expositores de la salsa santa.
Richi Rey con micrófono en mano interpretaba y el teclado, el gran Boby Cruz con fantatiscos acordes que hicieron que los presentes se pusieran de pie y empezaron a bailar y saltar al ritmo de estos grandes de la salsa latina.
Según Marcos este concierto era "un esfuerzo para elevar el espíritu del pueblo panameño que estaba decaído tras las tragedía del día anterior, mediante un evento de sano esparcimiento y bendición, que renovara el optimismo en nuestra nación".
Las personas que asistieron, pudieron disfrutar de canciones como "el yo-yo", "agúzate", "más que vencedores, "Arrepiente", "Sonido bestial" y no podía faltar "Juan en la Ciudad" que puso a gozar a todos los presentes.