Por allí hay una serie de mentiras sobre los orígenes y tratamientos de la diabetes. Dicen que inyectarse insulina causa ceguera o que la diabetes impide la cicatrización de heridas, esas ideas están completamente equivocadas, según últimas noticias aparecidas en artículos especializados.
Existen otros mitos, como los referentes a la alimentación de los diabéticos, uno de ellos es que los edulcorantes hacen mal. Falso: Todos los edulcorantes comercializados, han sido aprobados por organismos responsables. ¡Poner mucho azúcar provoca diabetes! No es el hecho de comer más alimentos con azúcar que nos lleva a tener diabetes. El exceso de dulces y un equilibrio en la alimentación pueden llevar al aumento de peso y eso sí, aumenta la posibilidad de que surja la diabetes tipo 2.
Hoy los tratamientos reducen mucho el riesgo de complicaciones a largo plazo. De todas las mentiras sobre el asunto, la más común y peligrosa se refiere a la alimentación.
¿Quién nunca oyó decir que personas con diabetes no pueden consumir alimentos de la tierra? Será por eso que dicen que el diabético no debe comer la papa, el ñame, yuca, ni tampoco la zanahoria, también las frutas son víctimas de la creencia popular. Para su conocimiento amigo lector, no es el gusto dulce de la fruta, o un determinado nutriente de una hortaliza que aumentara el azúcar en la sangre. El asunto está en la cantidad consumida de una sola vez.
De igual manera, está mal pensar que comerse una caja de galletas dietéticas no hace mal, esos alimentos tienen una cantidad reducida de azúcar, pero pueden ser tan ricos en grasa como un pedazo de dulce común. Por lo tanto, eso de comer de todo sin perjudicar la salud, se basa principalmente en no exagerar.