Los desastres naturales, además de afectar al ser humano, lo hacen sacar valor y fuerzas para ayudar a otros.
Un ejemplo de la solidaridad que se vivió y vive en la comunidad de Nueva Esperanza, en Felipillo, es la de un joven que salvó junto con otras personas, a 20 niños atrapados durante las inundaciones del pasado viernes.
Raúl Fernández, lugareño, al enterarse por una señora que el río se desbordaba, sacó a su hija de meses y a su mujer de la casa.
Tan pronto las puso a salvo, fue al rescate de otros niños que se encontraban atrapados por las aguas.
Para salvarlos, tuvo que nadar contra la fuerte corriente, así como otros hombres de la comunidad, quienes se lanzaron al agua para rescatar a los más débiles.
Igualmente fueron rescatadas de las violentas aguas, cuatro ancianas.
Raúl comentó que un muchacho se metió al río a salvar a un niño, lo sacó y luego se sumergió nuevamente a rescatar a la madre del pequeño que estaba embarazada, a quien extrajo corriente abajo.
Otro héroe rescató a Jenifer Castañeda, de 12 años, hermana de una de las niñas ahogadas.
La joven permaneció tres horas en el río sostenida de un tronco, hasta que unos muchachos la rescataron nadando.
Raúl dijo que cuando el SINAPROC llegó, las personas habían sido evacuadas y muchas rescatadas por la misma comunidad.
En medio del desastre, el sentimiento de unidad, salió a flote.