Serena y tranquila lucía ayer Kimberly Taylor, quien a sus 17 años le tocó presenciar la muerte de su abuela Rosario Asprilla Martínez, de 80 años, por inmersión durante las inundaciones en Nueva Esperanza, el pasado viernes.
Kimberly dijo que su abuela la ayudó a subir a una tina y a su vez se trepó a un árbol, lo que la salvó de ser arrastrada por la corriente.
Comentó que se siente mal, pero está resignada. Ahora se queda en casa de una tía, en Belén, Tocumen, mientras su madre se encarga de los trámites funerarios.
Al momento de la inundación, su madre trabajaba y sus dos hermanos estaban en el colegio.
Agregó que las lluvias iniciaron desde el mediodía hasta las 3:00 p.m. y no llovió tan fuerte, pero sí en la cabecera del río Cabra, lo que originó que cubriera el puente colgante que pasa sobre el río y arrancara casas.