Dentro de las actividades que los pescadores realizan en las profundidades del mar, también se presentan anomalías y quejas que deben conocerse, señaló el pescador pedasieño, José Ángel Acosta.
"Fíjese, hace poco nos encontramos un trasmallo lleno de peces muertos de toda clase, más o menos cerca de Isla Iguana, que era arrastrado por la corriente", manifestó.
Un trasmallo a la deriva en el mar es como un cáncer, que todo lo que encuentra a su paso lo va destruyendo.
Habían atrapados peces entre 12 y 15 libras, pargos, salmón, urel, es decir cualquier cantidad de peces.
PRECAUCION
Según indica Acosta, en ocasiones los trasmallos no quedan bien instalados, o una corriente muy fuerte lo suelta y lo arrastra, pero hay que ser precavido con la colocación del mismo para no hacer daño en el mar.
"Cuando nosotros encontramos uno lo sacamos del mar, pero a veces no se puede porque las corrientes son muy fuertes".
Dijo que no sólo acaba con los peces, sino también con los arrecifes, porque se quedan por mucho tiempo entre ellos y el material con que se confecciona el trasmallo no se desintegra fácilmente y pueden pasar muchos años.
SIN INSPECTORES
Además de los pescadores nadie más está pendiente de lo que puede suceder mar adentro, porque no hay nadie que realice rondas o inspecciones en el mar, puesto que las autoridades no poseen el equipo necesario para realizar la vigilancia requerida.
Ya que en el interior no existen guardacostas, comentó el pescador.