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Con techo de vidrio se debe tener mucho cuidado en hablar

Héctor Sánchez
Todo ciudadano tiene el derecho y deber de criticar, pero también dar soluciones, y más cuando se es un expresidente. Criticar a la Presidenta en su primer año de gestión y, aún más, calificar a los asesores de ineficientes, creo que es una falta de respeto para nuestro gobierno y sus conciudadanos. Quiero recordarle al entrevistado por la señora Dorita de Reina que la salida de los norteamericanos es una realidad y su efecto ha sido bastante nocivo para la economía y sus efectos se hacen sentir a lo largo de todo el país. Se afectó la empleada doméstica, el jardinero, los técnicos en plomería, electricidad, pintura, refrigeración y muchos profesionales de las micro y macro empresas. Se perjudicó el hombre del campo con sus cosechas , pues miles y miles de cajas de legumbres eran consumidas en las bases militares. Los productores de leche también fueron afectados, pues ellos compraban para sus alimentos grandes cantidades de este producto lácteo especial tipo A . Miles de civiles vivían en apartamientos, dándole a las empresas de bienes raíces una actividad dinámica y rentable. Los alquileres eran pagados por un período de 12 meses. Estos civiles que vivían en la ciudad consumían productos nacionales en supermercados, en almacenes, empresas comerciales de servicio, en fin, había un movimiento comercial constante. En las noches abarrotaban los centros nocturnos y muchos hoteles se llenaban con militares que estaban de paso por nuestra ciudad. Como muestra un limpiabotas lo menos que ganaba era B/.3.00 por cada par de calzado que lustraba a los militares. Cuando me tocó repartir pizzas diariamente obtenía en propinas más de B/.10.00 fuera del sueldo de una compañía panameña que se instaló en la base de Rodman. Creo que son más de B/.500 millones que Panamá ha dejado de percibir y todavía unos pocos nacionalistas se atreven a decir que la salida de los norteamericanos no afecta. Además, para colmo de males, empresas como Colgate Palmolive se trasladaron a otro país en Centroamérica. Kodak Panamá redujo todo su personal e infraestructura dejando cesantes a muchos panameños que laboraban en tan prestigiosa empresa. Con la privatización de los puertos se incrementó aún más el desempleo, pero lo más criticable fue deshacernos de compañías como el IRHE e INTEL con artículos legales lesivos para los panameños que ahora tenemos que pagar más, por un servicio malísimo. Compañías inglesas y españolas se encontraron sin buscar con algunos panameños que rayan en la bobería. La telefonía celular produce millones de balboas, que salen de Panamá hacia otros países. Si son tan inteligentes e hicieron un buen gobierno, ¿por qué nadie visualizó el gran negocio de la telefonía celular? Han preferido que todo un pueblo se perjudique con las imposiciones legalizadas por documentos firmados por panameños y extranjeros. Solamente quiero recordarle al ex presidente, que el Hospital Santo Tomás casi desaparece y las arcas del Estado quedaron en cero. Recuerdo las primeras paladas en las áreas revertidas. Nos vendieron la idea de que se iban a producir miles de empleos para los colonenses con las benditas maquiladoras, que ni sabemos si existen. En la Calzada de Amador se iban a construir hoteles modernos y con los últimos adelantos, y resultó que la firma a la que se le adjudicó el proyecto desapareció dejando cheques que a la postre no se podían cobrar. Sólo nos quedan monumentos en el área canalera como recuerdo de contratos que se otorgaron, pero resultaron un fraude. No se sabe cuánto se ha cobrado de la deuda de los primeros inquilinos de las casas residenciales que revirtieron a Panamá. Lo que sí es cierto que los beneficiados fueron una gran cantidad de ciudadanos adeptos al PRD. Quisiéramos ver la lista de morosos y quiénes las ocupan. Muchas de ellas en remodelación y vendidas a otras personas. Para terminar, aconsejo que los que tienen techo de vidrio, se acuerden de sus hechos y errores. Que no escupan hacia arriba, ya que ésta le puede caer en la cara.
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