Puede una nación beisbolera lavar su imagen internacional, con tan solo limpiar sus manos y su rostro, o debiera pensar en lavar su alma, su espíritu y su imagen.
Panamá, que ha sido un digno competidor en justas internacionales, ha recibido la oportunidad de lavar no solo una mano, sino las dos y más allá que su cara, su honor, cuando salga al terreno para disputar el Premundial de Béisbol.
Ahora salen al terreno peloteros profesionales, eminentes guerreros con sangre de juventud, talentosos y con muchas ganas de dejar en alto el nombre de su país.
¿POR QUE PROFESIONALES?
Panamá alista una tropa de profesionales que viene de ritmo de juego, en buen estado físico, en forma y con calidad para encarar el reto. El poco tiempo que se tiene para la contienda obliga al cuerpo técnico a tener figuras netamente en buen estado físico.
El juego de Panamá cambiará técnicamente, tomando en cuenta que se usan peloteros rápidos, técnicos y con buen desplazamiento en las bases. El batazo grande que no ha llegado en los últimos torneos internacionales quedará en segundo plano. La velocidad es la nueva herramienta que usará Panamá como principal aliado.
Los brazos sólidos y fuertes están garantizados. Panamá tendrá tres derechos de velocidad extrema, arriba de las 92 millas por hora constantemente. Paolo Espino, de los Indios de Cleveland en AAA; Randall Delgado y Yeliar Castro, ambos de la finca AA de los Bravos de Atlanta, encabezan lo grueso del "pitcheo".
Los zurdos Eliécer Navarro y Antonio Cuan podrían aportar su experiencia y buen control en el "bullpen". Navarro viene de una buena temporada en el West Virginia de la Clase A Media de los Piratas de Pittburgh, mientras que Cuan tuvo una temporada de ensueño con marca de 5-1, 2.03 de efectividad y un boleto al Juego de Estrellas de la clase A corta de los Mets.
Sumemos en el "pitcheo" al derecho Héctor Corpas que salvó 17 juegos en la liga de novatos en Estados Unidos, gracias a una sorprendente recta de 94 y 95 millas por hora y participación en el Juego de Estrellas.
La decisión de usar profesionales llega en buen momento. El ataque lo comandará Isaías Velásquez que sustenta la teoría del juego rápido del "mánager", tras su impresionante registro de 41 bases robadas en la clase A fuerte con los Rays de Tampa y juego de Estrellas. Sumen a Jorge Bishop, de los Piratas, que fue líder de su equipo en carreras empujadas con 30 en la Gulf Coast League.
Una mano lava la otra y las dos juntas la cara, y tras unas actuaciones no sólidas, Panamá puede lavar su imagen y renovar su equipo, camino al próximo Clásico Mundial.
¡Viva el Béisbol