El lanzador Manuel Corpas se sometió ayer a una operación reconstructiva de su codo derecho.
Dicha cirugía consistió en el reemplazo del ligamento medio de su brazo de lanzar, lo que le mantendrá inactivo por un periodo de entre 12 y 18 meses.
SIN PROBLEMAS
Esa larga ausencia traerá como consecuencia que se pierda toda la temporada 2011, que es la última de su contrato de cuatro años y 8,03 millones de dólares.
A pesar de eso, el instructor y amigo personal de Corpas, Cristóbal Girón, manifestó que los Rockies de Colorado aún confían en las habilidades del serpentinero oriundo de Chilibre.
"Él (Corpas) es muy querido por la organización y lo chequearán para ver cómo sigue para negociar con él otro contrato", indicó. "Él es joven y podría ir a cualquier equipo, pero creo que los Rockies le darán chance".
Además, Girón aseguró que conversó con Corpas antes de la operación y notó en él mucha tranquilidad, aunque estaba a pocas horas de ir al quirófano.
"Él es devoto de Jesús Nazareno y estaba confiado en que todo saldría bien. Más aún, cuando sabe que esa operación es un 90% exitosa y que los lanzadores pueden aumentar el millaje, luego de someterse a ella", comentó.
Para Girón, la recuperación del serpentinero istmeño dependerá del tratamiento que siga y del cuidado que tenga de su cuerpo.
"Su ansiedad por mantenerse en las Grandes Ligas le hará trabajar con mucho ahínco para recuperarse", aseguró.