La cobertura para varios periodistas y fotógrafos, el pasado martes, se convirtió en un 'Viernes 13' de terror, ya que el abuso de la empresa de seguridad que contrató la Fepafut para cuidar el Estadio Rommel Fernández, en el partido Panamá-Trinidad y Tobago, mostró una cara de espanto: la del abuso.
Todo ocurrió cuando -minutos después de finalizar el cotejo- miembros del grupo de seguridad que fue contratado, al parecer, daban un trato sumamente agresivo a algunos fanáticos, entre ellos, trabajadores de Pandeportes, quienes, supuestamente, se habían calentado por la espera de un pago del partido Messi y sus Amigos.
En ese momento, los representantes de la prensa istmeña estaban en la sala de conferencia entrevistando al DT Jorge Dely, pero un fuerte ruido los motivó a salir del lugar y al darse cuenta de lo que ocurría, como es lógico, quisieron cubrir lo que acontecía.
Sin embargo, hacer el trabajo periodístico fue imposible, ya que los 'vestidos de negro' interrumpieron el trabajo y amenazaron a varios fotógrafos diciéndoles: "Baja esa cámara o quieres que te pegue".
Esa actitud deja claro el gran abuso e irrespeto que hubo de los "seguridad" hacia la prensa panameña, que sólo trataba de hacer su trabajo: informar.
DEFENSA.
Este medio contactó a Víctor Pino, administrador del Estadio Rommel Fernández, quien afirmó que en los partidos que se juegan, la Fepafut trae su propia seguridad. "Ellos (hablando de la empresa de seguridad) quieren hacer las cosas sin consultar. Cuando la Policía y Sinaproc se van, ellos quieren hacer cosas indebidas", comentó Pino, mostrando la postura de Pandeportes.
Por otra parte, se trató de contactar al director de la Policía Nacional de Panamá, Gustavo Pérez, a través de su móvil, pero fue imposible contar con su punto de vista de los hechos.
Y como si fuera poco, tampoco pudimos hablar con el presidente de la Federación Panameña de Fútbol, Ariel Alvarado, pese a las llamadas que se le hicieron.