En este mensaje tratamos el caso de un hombre que «descargó su conciencia» de manera anónima en nuestro sitio www.conciencia.net y nos autorizó a que lo citáramos, como sigue:
«Hace unos años, Lo cierto es que al ver que ella era mayor que yo, empecé a mostrarle despecho y todo aquello que pudiera hacerla alejar de mi vida. Casi le deshice la vida... a tal extremo que estando con ella, estaba también con otras mujeres. Olvidé por completo mi papel de padre y mi rol como esposo....
»¿Qué puedo hacer para ganarme por lo menos su respeto, ya que el cariño y el amor los he perdido, tanto como el de mis hijos? Por favor, denme una solución para lograr acercarme a ellos con confianza.»
Este es el consejo que le dimos:
»Lo felicitamos por reconocer el daño y la destrucción que ha causado en su familia.... No sabemos qué lo llevó a usted a cambiar su actitud y su conducta, pero lo animamos a que se mantenga firme en esta nueva determinación de hacer lo debido con relación a su familia.
»Es fácil disculparse por su conducta, así como es fácil decir que jamás volverá a hacerlo. »Cada día, trate a su esposa y a sus hijos con respeto. Pase tiempo con ellos, en actividades que les gustan a ellos, aunque no parezca que estén agradecidos. Siempre esté en casa cuando así lo haya prometido, aun en las ocasiones en que su esposa parece fría e indiferente. Todos los días, dígales a su esposa y a sus hijos que los ama, aunque ellos no le digan lo mismo a usted.
»Dios es el único que perdona y olvida. Cuando usted le pida que lo perdone, es como si usted nunca hubiera pecado. Todo su pecado ha sido borrado por lo que hizo Cristo en la cruz por cada uno de nosotros. Pero a las personas, a diferencia de Dios, les resulta difícil olvidar. »Su familia merece todo el esfuerzo que usted haga por recuperarla,
El consejo completo, que por falta de espacio no pudimos incluir en esta edición, se puede leer si se pulsa el enlace que dice: «Caso 95» dentro del enlace en www.conciencia.net que dice: «Caso de la semana».