Cuando uno se mira en un espejo, o pone un objeto delante de el, lo que se refleja, ni más ni menos, es aquella imagen que fue expuesta ante dicho espejo. Esto es física elemental... Pero cuando se trata de seres humanos, la imagen reflejada no siempre corresponde al que se puso enfrente, ya que, sociológicamente hablando, el individuo no solo ve su rostro sino también lo que representa.
De hecho, leyendo la revista El Faro No. 30 que edita la Autoridad del Canal de Panamá (ACP), pude reafirmar mi creencia de que el proceso enseñanza-aprendizaje es una de las más eficaces herramientas socioculturales para 'salir adelante'.
Así, durante mi 'lecto-aprendizaje' con la mencionada revista, destaco lo expresado por Carlos Santana (página 10) referente a quien en su momento fue su profesor, el Ing. José Ventocilla (especialista en seguridad, salud e higiene industrial) quien, citado por aquél, este le decía a sus estudiantes: "... ustedes van a salir con el título de ignorantes, con apenas el 40% de lo que se necesita en el campo. SAQUEN A PASEAR SU HUMILDAD Y SIGAN APRENDIENDO..." (el subrayado es nuestro).
Esto que expresó el Ing. Ventocilla equivale a decir que para no engañarnos y recibir de vuelta una imagen distorsionada de nuestro verdadero "yo" al mirarnos en un espejo, tenemos que convencernos que graduarnos no significa que somos el profesional 'perfecto'.
Es necesario despojarnos de esos aires de grandeza y de superioridad, o esos aires de 'sabelotodo', porque es en el campo - o sea en la práctica - con el diario bregar y con el roce con diferentes gentes y sus muchos y normales disparates, que vamos camino a convertirnos en los profesionales, en los buenos profesionales, a que aspiramos. Por ello, a nombre de la pasada VI Feria Internacional del Libro, exhorto a mi público lector (especialmente a los jóvenes) que se formen el hábito de leer algo... un libro, una revista, los diarios, la Biblia, lo que sea, pero lean. Y no olviden, "...pasear su humildad y seguir aprendiendo...".
¡ Au Revoir l Panamá!