Las autoridades de Honduras atribuyeron a pandillas la matanza de 17 trabajadores de una zapatería artesanal, mientras el país sufre, al igual que El Salvador y Guatemala, altos índices de violencia por la actividad de esos grupos.
El ministro de Seguridad, Óscar Álvarez, dijo que la masacre refleja "un modus operandi típico de una mara o pandilla".