El subgerente encargado de Vigilancia Municipal, Bernardo Rivera Luna, murió en la madrugada de ayer cuando al manipular su arma se le disparó, recibiendo el tiro en la cabeza. Él se hallaba en su residencia, ubicada en la barriada Bella Esperanza en Bique, Arraiján.
Rivera Luna, de 40 años, al parecer llegó algo tomado a su vivienda y al manipular el arma, se le disparó.
El difunto se desempeñaba, antes de asumir dicha responsabilidad, como jefe de Operaciones de Vigilancia Municipal y tenía más de 17 años de laborar en la Alcaldía de Panamá, donde gozaba de todo el aprecio de sus jefes y compañeros de labores.
Bernardo Rivera tenía dos hijos, uno de 16 años y otra de 19, así como una nieta de 3 meses.
Iván Arrocha, alcalde encargado del distrito de Panamá, lamentó el hecho y ha dado instrucciones a la Gerencia Social para que atienda a los familiares y les brinden todo el apoyo moral y económico necesarios a su esposa Gladys de Rivera, con respecto a esta penosa situación, y consecuentemente ha decretado un duelo municipal.