Todos lo vimos probar las mieles de la victoria sobre el entarimado, pero de él sólo sabemos que le dicen "El Nica" y que sabe tirar golpes.
Luis Miguel Concepción Montiel no la tuvo fácil durante su época de "chaval". Nacido en el Hospital Santo Tomás, el tercero de los hijos de Doña Berzabeth, creció en un hogar disfuncional, donde el maltrato era el pan de cada día. Esto sucedió hasta que el valor, que le heredó a su hijo, hizo que la señora Berzabeth tomara a sus cinco muchachos y regresara a su país de origen (Nicaragua), dejando atrás 14 años de su vida en suelo istmeño.
Pero a pesar de los problemas, sus sentimientos continuaban nobles. De pequeño, Luis "quería ser doctor para ayudar a mucha gente necesitada, en especial a los niños".
Estando allá, murió su padre en tierras veragüenses. Pero las cosas no mejoraron, los maltratos ahora venían de sus tíos, ante la mirada impotente de su mamá. A lo mejor, ésta fue la principal razón para que este chico ingresara a una banda nicaragüense, donde llegaron los tatuajes, que aunque le traen recuerdos de un pasado que quiere olvidar, prefiere dejarlos donde están.
"Ya no quiero saber de eso, quiero echar pa" lante y ser otro "Nica". No quiero ser el mismo de antes, quiero llegar a ser mejor y superarme", afirmó.
Durante su época de rebeldía, también ingresó en un centro de rehabilitación, donde aprendió a hacer las acrobacias del triunfo, que tanta admiración causan. Es más, gracias a su talento, ingresó a un grupo de baile en Nicaragua.
Pero esa no era la vida que merecía un campeón. Hace cinco años, regresó a su tierra y se estableció junto a sus dos hermanos en Las Paredes, de la 24 de Diciembre.
VIVIENDO UN SUEÑO
Dicen que Dios no desampara al justo. Hoy la vida le sonríe a un hijo que nunca demostró resentimiento hacia su madre y que al tenerla lejos, no se olvidaba de llamarla y preocuparse por su bienestar.
Es un joven que se dedica a su trabajo y se esfuerza por alcanzar sus sueños y metas, prueba de ello es que en tan sólo dos años de ser boxeador profesional, ha logrado lo que muchos desean.
"Si no fuera boxeador, me hubiese gustado ser beisbolista o futbolista", dijo un chico que ya perdió la cuenta de las novias que ha tenido. "Me enloquece su sonrisa, ojos, cara y piernas. Detesto a las chicas celosas e interesadas", aseguró el guerrero.
A su corta edad, este chico está claro en sus defectos y virtudes. "A las chicas les gusta mis ojos y no les desagrada mi tamaño", acotó.
Pero con su estilo rompecorazones, confesó "El Nica": "Le tiro piropo y verso con feeling".
Este chico tiene un piropo para cada ocasión: "Vaya mami, estás bien linda, bien bella". Éste y muchos más forman parte de su repertorio lírico. No olvida los detalles: "Te acompaño", y si lleva algo en la mano: "¿Te ayudo con los paquetes?"
LA VIDA LE SONRIE
En cada esquina lo saludan, en los semáforos le pitan y lo llaman con familiaridad. En los almacenes le piden autógrafo y todos quieren estrechar su mano y felicitarlo.
Esa es la vida de Luis "El Nica" Concepción, un chico que le gusta vestirse en short, suéter, zapatillas, pero le desagrada la ropa pegada al cuerpo. Además, confesó que duerme en short o bóxer.
Le dimos tres opciones de ropa para que escogiera con cuál se sentía más cómodo. "La que más me gustó fue la que me vistieron de ejecutivo, porque nunca me había puesto un saco, ni unos zapatos así. Sentí que cambió por completo mi forma de vestir", aseguró el pugilista.
En estos momentos, se encuentra tomando una semana de descanso para luego integrarse a sus entrenamientos. "Quiero practicar más duro que antes, porque ahora me conocen y van a querer pelear conmigo y necesito prepararme".
Su determinación y fuerza en los puños, lo hicieron ganar el reality El Primer Guerrero, por lo que ahora tiene mayores facilidades.
Entre las cosas que piensa hacer con su dinero están: Primero, cumplir la promesa que le hizo a Dios y donar mil dólares a la Teletón 20-30; después, comprar los muebles, televisor y componente para amueblar su nueva casa y meter el resto del dinero en un plazo fijo, para vivir de los intereses.
EL NUEVO "NICA"
Un conjunto juvenil con los colores que le quedan bien, los cálidos y primaverales, como el turquesa.
Se le agregó los cuadros, que están de moda, y se hizo una combinación con los tonos lisos.
Hip hop: Para este cambio, se utilizaron los colores beige y rosado, que también están de moda, y se le dio un toque especial con un sombrero de ala ancha.
Y para cerrar con broche de oro y tratando de conservar el tono juvenil, saco y corbata.
Un jeans oscuro, con un saco juvenil a rayas y una corbata muy llamativa, que resaltaba el tono de su piel y le daba un toque de luz.