IXTAPA, Zihuatanejo. Cuenta la leyenda, que el hechizo para obtener un swing perfecto en el béisbol fue inventado hace algunas décadas por un "babalao" en la vieja y mística isla de quisquella.
Se trata de los granos mágicos o mayormente conocidos en todo el mundo como pepitas de maíz. Elementos poco comunes en el béisbol, pero efectivos para desarrollar las habilidades de bateo.
Durante años, muchos son los jugadores de la República Dominicana y de otras nacionalidades que han logrado el éxito ofensivo a nivel profesional producto de las prácticas de bateo con maíz, un sistema que en realidad no tiene un nombre específico. Entre esos beneficiados están atletas como Raúl Mondesí, José Offerman y Miguel Cairo, todos con experiencia en el béisbol de las Grandes Ligas.
"Eso se utiliza mucho para desarrollar la vista y trabajar los brazos- yo creo que es bueno adaptarlo acá para desarrollar el béisbol en Panamá", manifestó Gustavo Zapata, técnico de béisbol colonense que fue el primer en implementar ese estilo de práctica en Panamá.
Zapata dijo a EPASA que aprendió a realizar este tipo de entrenamientos cuando estuvo jugando pelota profesional en Santo Domingo a finales de la década de los 80.
"En República Dominicana yo lo practiqué mucho con Mondesí cuando jugué la Liga de Verano en Santo Domingo", indicó Zapata. "Él me lanzaba y yo le lanzaba yo veía a MondesÃí con su bolsita de maíz y por eso seguí sus pasos y traje ese sistema a Panamá", argumentó.
Según el actual entrenador de la selección nacional de béisbol juvenil que participa en el Torneo Panamericano de esa categoría que actualmente se juega en Ixtapa, México, con el entrenamiento de bateo con maíz no hay mal tiempo que valga. "Un día puede llover y tu te puedes meter en un gimnasio para practicarlo", dijo.
¿Y cuántas libras de maíz se pueden gastar con un bateador? "No muchas, pues a un bateador que esté en la alineación titular para un compromiso se le lanzan cerca de 10 granos para mantener los brazos sueltos", señaló Zapata, quien desde Panamá se trajo una botellita llena de maíz para trabajar con los bateadores de la selección.