La justicia terrenal falló. El sacerdote Roberto González Chávez tendrá que pagar por su pecado 20 meses de prisión, luego que lo hallaran culpable del delito de acoso sexual, en perjuicio de varios estudiantes en el Instituto Jesús Nazareno de Atalaya.
Ángel Gómez, fiscal Tercero del Circuito de Veraguas, confirmó la sentencia en horas de la tarde de ayer.
Alex González Franco, abogado de la defensa del sacerdote, dijo sentirse sorprendido por la decisión de condenar al padre Roberto González, a quien considera una persona inocente de los cargos que se le señalan, ya que estima que los testigos no demostraron ante el jurado su verdad.