Es molesta, a veces dolorosa. Ésta es la opinión de muchas mujeres que se realizan una mamografía. Sin embargo, los datos de un estudio podrían traer una solución para reducir esas molestias. Se trata de un gel anestésico que, aplicado en el pecho una hora antes de la prueba, disminuye el malestar más que un antiinflamatorio o un analgésico.
Ya se aplica con eficacia en aquellas personas que recurren al láser para eliminar su vello corporal y en la consulta del dentista. El gel de lidocaína es un anestésico local que se utiliza con mucha frecuencia para reducir las molestias de diferentes procedimientos quirúrgicos y numerosas pruebas médicas. Saber si también sería eficaz en la mamografía era el propósito del estudio que se ha publicado en la revista 'Radiology'.
"La mamografía es la única herramienta de diagnóstico probada para reducir la mortalidad por cáncer de mama en mujeres con más de 40 años", explica James R. Maxwell, director médico del departamento de Cuidados de la Mama del Hospital St. Luke, en Chesterfield, Missouri (EE.UU.), y uno de los autores de este trabajo.
Las mujeres ahora pueden controlar esta situación. Podrían programar la cita para hacérsela en el momento del ciclo menstrual en que sus pechos están menos sensibles, aplicarse el gel en casa e ir a la consulta sabiendo que han tomado los pasos necesarios para que esa prueba, que potencialmente les puede salvar la vida, sea una experiencia positiva.
"Esta revisión anual es la opción disponible más importante para que una mujer se asegure una detección precoz".