La esgrimista Yésika Jiménez antes de subirse a la liza tuvo que vencer las dificultades que se le presentaron en los Juegos Olímpicos de Beijing, cinco minutos antes de su combate ante la ucraniana Yana Shemyakina.
Jiménez tuvo que utilizar un par de espadas ajenas para librar sus dos batallas. Ella llevó a Beijing unas espadas nuevas, pero no tenía quién se las armara; ella ni su entrenador saben hacer eso. Todo esto ocurrió minutos antes de su primer duelo; entonces, no le quedó otra opción que utilizar un arma que le prestó un miembro del equipo francés", declaró Ovidio Jiménez, padre del atleta.
A Beijing, el Comité Olímpico de Panamá no envío un "armero", sino una "chaperona", la doctora Mariana López.