El pugilismo, se desarrolla a la par de todas las actividades de la vida, por esa razón lo comparo con la política mundial y pregunto:
¿QUIEN ES EL MEJOR PRESIDENTE DEL MUNDO?.
En las décadas pasadas, los promotores se peleaban, el poder promover combates campeoniles y más tratándose del primer retador con el monarca, convencidos de poder presentar espectáculo de demanda popular, televisiva y de éxito, donde muchas veces el favorito surgía a ser el retador.
La diferencia obedeció, a la calidad de retadores que se pulían, compitiendo con los diez mejores de las listas oficiales de los organismos pugilísticos. En el presente pregúntele a los primeros clasificados:
¿CON QUIENES COMBATIERON PARA OCUPAR ESA POSICION?
La respuesta común será, que los anteriores fracasaron y los enviaron a la cola de las listas de las clasificaciones y en ese ciclo asomaron el rostro donde no deben estar. Es el concurso moderno del boxeo mundial…"Quítate Tú, pa' ponerme yo" pero, no en competencia pugilística, más bien es la aceptación de los organismos del boxeo a los apoderados o manejadores de no contender a los púgiles clasificados entre sí, para que no pierdan el peldaño obtenido y continúen en avance por el fracaso de los mejores posesionados en las clasificaciones mundiales.
Los campeones mundiales de las décadas de los setenta y ochenta, casi todos iban a paridad profesional aunque, con estilos variados, todos de calidad comprobada que daban espectáculo sensacional y para hacer remembranza, mencionaremos algunos de ambas décadas.
En los pesos pesados: Joe Frazier, Muhammad Alí, George Foreman y Larry Holmes. En los pesos semipesados: Bob Foster, Víctor Galíndez, Matthew Saad Muhammad y Michael Spinks. En los pesos medianos: Carlos Monzón, Rodrigo Valdés, Vito Antuofermo y Marvin Hagler.
En los pesos mediano junior: Rocky Mattioli, Maurice Hope, Wilfredo Benítez y "Sugar" Ray Leonard. En la división welter: Pipino Cuevas, Carlos Palomino, "Sugar" Ray Leonard y Thomas Hearns. El los welter junior: Antonio Cervantes, Wilfredo Benítez, Aaron Pryory Julio César Chávez.
En la categoría de los pesos ligeros: Roberto Durán, Esteban De Jesús y Alexis Argüello. En los pesos ligero junior: Alfredo Escalera, Samuel Serrano, Roger Mayweather.
En la categoría de los pesos pluma: Eusebio Pedroza, Alexis Argüello, Danny López y Salvador Sánchez. En la divisón de los supergallos: Dong-Kyun Yum, Wilfredo Gómez y Ricardo Cardona. En los pesos gallo: Rubén Olivares, "Chucho" Castillo, Carlos Zárate y Guadalupe Pintor. Peso mosca: Betulio González, Miguel Canto y Shoji Oguma. Categoría Minimosca: Yoko Gushiken, Hilario Zapata y Jung-Koo Chang.
DIFERENCIA NOTABLE DE AYER Y HOY
Lo distinto en los campeones actuales es que, casi todos están a nivel, con muy pocas excepciones no hay diferencia de uno al otro en detrimento profesional. Dele una mirada a las clasificaciones y usted se preguntará como lo hice yo: ¿cómo es posible que en estos tiempos se hable de supercampeones y libra por libra?
Tendrán las entidades del pugilismo que pedirles perdón a la gama de verdaderos paladines de aquellas décadas y a los fenecidos, con una misa, por irrespeto y evaluación profesional.
En aquellos años usted no escuchaba esas exaltaciones, de supercampeones y libra por libra, porque todos daban espectáculos y exhibían la calidad de verdaderos monarcas. Esas frases inventadas para ensalzar hoy a los campeones que en su mayoría no tienen credibilidad es para darle importancia al boxeo que se va a pique, de no reglamentarse y exigirse fundamentos, una vez más, con las clasificaciones mundiales y más atención al boxeo aficionado.
En Latinoamérica, no podemos continuar compitiendo en el pugilismo, con jóvenes que invaden el boxeo pagado, con 20 y 25 combates de experiencia de aficionado, con los experimentados estadounidenses, europeos y asiáticos, que promedian de 75 a 300 desafíos en el boxeo elemental.
¿Cabe hoy, el uso de los modismos: supercampeones y libra por libra?
¡Claro que no! Por el mundo del boxeo...