logo critica

seccionesEl Panama Americaotras publicacionesprimera planaportadanacionalesopinionprovinciasdeporteslatinoamericacomunidadrelatosreportajescronica rojahoroscoposocialesespacioediciones anterioresbuscador de noticias

 

home

variedades

Jueves 10 de agosto de 2000



Cuando no hay alternativa

linea
Hermano Pablo
Colaborador

Está prohibido atravesar el desierto en esta época del año -manifestó seriamente el funcionario de Mauritania-. Ningún árabe osaría hacerlo.

Tiene usted razón -respondió el viajero-, pero nosotros somos creyentes en Cristo, y los creyentes somos locos.

Fue así como Michael Asher, escritor inglés, y María Antonietta, su esposa italiana, emprendieron el trayecto.

Viajaron ocho mil kilómetros a lomo de camello atravesando el desierto del Sahara, desde Mauritania hasta llegar al río Nilo. En su libro Dos contra el Sahara Michael Asher describe las tremendas dificultades del viaje. Ningún occidental se había atrevido a hacerlo antes. El espantoso desierto, con su increíble calor, transformó lo que comenzó siendo un evento arrobador, en una odisea desoladora. Pero realizaron el viaje. Cumplieron su cometido.

De las muchas experiencias que el autor acentúa en su libro, hay una que nos conviene considerar. He aquí sus palabras: «De dos personas que éramos en Mauritania, cuando llegamos al Nilo nos habíamos fundido en uno solo.»

Muchas veces los golpes de infortunio separan a los matrimonios, pues hacen que el amor se enfríe, que surjan los reproches y que resalten las recriminaciones. Recuerdo a la señora que nos preguntó a mi esposa y a mí: «¿Acaso la escasez económica no les es una amenaza para su matrimonio?»

¿Pero qué pasó en el caso de Michael y María Antonietta? Sufrieron adversidades indecibles. Las angustias de esos meses de incertidumbre tenían que haber extinguido totalmente el amor, pero no fue así. Sucedió lo contrario, como dicen ellos: «El espantoso desierto nos fundió en una sola persona.»

¿Qué circunstancia había en el desierto que no hay en las situaciones normales de nuestra vida? La palabra que lo describe es: «alternativa». No había alternativa. Solos en el desierto, no tenían a quién acudir. Sólo había dos personas, y en su aflicción tenían que encontrar su afecto el uno en el otro.

¿Sabe lo que nos ocurre a nosotros? Nos permitimos una alternativa. Si el matrimonio no nos sale bien, nos divorciamos. Cada quien va a su lugar. Tenemos alternativa. En eso consiste el fracaso de muchos matrimonios.

No admitamos alternativa. Cuando determinamos que nuestro matrimonio será «hasta que la muerte nos separe», eso establece su solidez. Cristo en nuestro hogar producirá ese ambiente. Si le pedimos a Él que sea el Señor de nuestra vida, lo será también de nuestro matrimonio. Eso asegurará su permanencia. No admitamos alternativa.

 

 

 

linea

volver arriba


FARANDULA

Ricardo Arjona y su nueva producción

 

 


 


linea

 NUESTROS ANUNCIANTES

 

PRIMERA PLANA | PORTADA | NACIONALES | OPINION | PROVINCIAS | DEPORTES | LATINOAMERICA | COMUNIDAD | REPORTAJES | RELATOS | CRONICA ROJA | HOROSCOPO | SOCIALES | EDICIONES ANTERIORES | BUSCADOR DE NOTICIAS | OTRAS SECCIONES

linea
linea gris

bandera de Panama 

 

Copyright 1995-2000, Derechos Reservados, Editora Panamá América, S.A., EPASA