Mary-Kate Olsen no hablará a los investigadores federales acerca de la muerte del actor Heath Ledger, pues se ha apegado a una ley de inmunidad que le otorga ese derecho.
La actriz, de 22 años, era amiga de Ledger y, según datos recabados, fue la última persona que el actor australiano llamó a su llegada a Nueva York, donde perdió la vida, víctima de una sobredosis de medicamentos. El día del deceso del actor, Olsen envió guardias de seguridad privados, quienes llegaron al departamento ubicado en el Soho de Manhattan, al mismo tiempo que los paramédicos. La solicitud disparó las especulaciones acerca de si Olsen podría ser culpable de alguna forma de la muerte de Ledger. Informes indican que la Policía cree que podría haber ayudado al actor de Hollywood a conseguir analgésicos sin prescripción.