Atrás quedan los 12 turbulentos meses en la vida de Britney Spears. La Princesa del pop está disfrutando de unas vacaciones en México junto a una amiga y no hay más que ver unas fotografías llenas de "normalidad" en una chica de 26 años para comprender que Britney está en un nuevo capítulo de su vida.
La semana pasada firmó el acuerdo definitivo con su ex marido, Kevin Federline, por la custodia de sus hijos. Los niños seguirán viviendo con el padre y Britney le pasará una manutención de 12,700 euros mensuales. La artista podrá ver a los niños dos días y una noche a la semana. Unas visitas que, con el tiempo, podrán ampliarse.
Sam Luffi, al que ella llamaba su mánager y amigo, no puede acercarse a la artista por orden judicial. El abogado de Britney, Samuel D.Ingham, declaró a Associated Press que Britney "no quiere tener más contacto en ningún sentido con Osama 'Sam' Luffi en el futuro".
La otra buena noticia es que su representante, Larry Rudolph, ha confirmado que este verano grabará su próximo disco para el que todavía no hay fecha de lanzamiento. Y entre tantas confirmaciones, un nuevo rumor: la prensa inglesa asegura que el guardaespaldas que le acompaña en México es más que un guardaespaldas. Dicen que se llama Lee, perteneció al Ejército de Israel, y entre ellos ha surgido el amor.