Unas 100 bandas organizadas para cometer delitos de homicidio, violación carnal, lesiones personales, hurto y robo a mano armada operan en los barrios de la capital y el interior del país, aseguró Richard Herrera, especialistas en pandillas de la Policía Técnica Judicial (PTJ).
Herrera explicó que dichas bandas, reconocidas por sus nombres de guerra, guardan características entre las que figuran el uso de un lenguaje no verbal, el tatuaje y la señalización de su territorio a través de dibujos o graffitis plasmados en las paredes.
Los datos suministrados por el especialista de la PTJ se dieron a conocer en el marco de la discusión del proyecto de ley anti-pandillas, que se debate en la Comisión de Gobierno de la Asamblea Legislativa.
Destacó que el estudio de estas organizaciones delictivas demuestra que las pandillas que operan en el país son inconsistentes, debido a que aumentan y disminuyen en cantidad a través de los años. En los años 1996, 2001 y 2003 se ubicó el mayor número de pandilleros.
Herrera manifestó que en los años 2000 y 2002 hubo un aumento de pandilleros muertos producto de sus crudas batallas entre bandas.
Por su parte, el criminólogo panameño, James Innis, aseguró que las organizaciones criminales están compuestas por personas que operan sin misericordia. Indicó que Panamá se convirtió en país de simple tránsito y de reexportación de drogas a una nación de tráfico y consumo del producto.
Mencionó al Cartel de Medellín como la principal organización que opera en territorio panameño, dedicada al tráfico internacional de drogas, lavado de dinero y a la prostitución clandestina.
En tanto, Dimas Guevara, Fiscal de Drogas, en representación de la Procuraduría General de la Nación, comentó que el proyecto que instaura una legislación anti-pandillas se ajusta a la realidad panameña.
INFORME: 100 MUY PELIGROSAS
En Panamá hay cerca de 100 bandas organizadas y varias mantienen vínculo con el Cartel de Medellín.