El secretario de Estado de EU, Colin Powell, y el primer ministro iraquí, Iyad Allawi, examinaron en Arabia Saudí la idea de desplegar una fuerza árabe e islámica para el mantenimiento de la paz en Irak.
El jefe de la diplomacia estadounidense instó a los países árabes e islámicos a que desempeñen un papel más activo en Irak, especialmente tras el traspaso del poder al Gobierno de Allawi, el pasado 28 de junio.
Allawi se reunió con Powell, en la ciudad de Jeddah, en Arabia Saudita, y aceptó una invitación para visitar la Casa Blanca en los próximos meses.
Además, instó a las tropas musulmanas a cerrar filas contra el extremismo islámico. "Estos terroristas y su conducta se aleja de los valores árabes y del Islam", declaró Allawi.
"La participación de estados árabes o musulmanes es importante no sólo para apoyar a Irak -Irak podrá superar sus dificultades- sino también para que la región tenga una postura y un papel decidido contra estos grupos", dijo.
Según el plan propuesto por Arabia Saudita, cualquier nuevo contingente árabe o musulmán que se envíe a Irak no reemplazaría a las tropas de la coalición, sino que las complementaría, y podría reducir la necesidad de soldados.