El Papa hizo ayer desde la localidad alpina italiana de Les Combes "un fuerte llamamiento" a las partes en conflicto para que cese "inmediatamente" el fuego en Oriente Medio y se permita el envío de ayuda humanitaria.
"Renuevo con vigor mi apelación a todas las partes en el conflicto, para que inmediatamente cesen los enfrentamientos y permitan el envío de ayuda humanitaria, y entonces, con la ayuda de la comunidad internacional, busquen las formas de comenzar las negociaciones", expresó Benedicto.
"Aprovecho la ocasión para reafirmar el derecho de los libaneses a la integridad y soberanía del país, el derecho de los israelíes a vivir en paz en su estado, y el derecho de los palestinos a tener un país libre y soberano", acotó.