"Se fue de mis manos, mi flaca", dijo Raúl, de 30 años, apodado "El Inmortal", cónyuge de Argelis Isabel Guerrero, de 19 años, quien murió la tarde ayer, y junto a ella el fruto de cuatro meses que acogía en sus entrañas; y su primo de 20 años.
Argelis , "La flaca" como la apodaba Raúl, viajaba de copiloto en la moto que su primo, Alvaro Rubén Hurtado Calderón, de 20 años, conducía.
Hurtado pidió prestada a Raúl la moto Suzuki E-C para dar un paseo por San Miguelito, donde viven, pero Argelis lo escuchó y se sumó a la trágica aventura.
En la parada de buses del colegio Artes y Oficios, Hurtado perdió el control de la moto, subió a la acera y golpeó con una baranda de hierro. Allí dejaron cuatro piezas dentales. La motocicleta se detuvo en la entrada de los edificios en Viejo Veranillo.
Argelis murió en el lugar de los hechos. Su primo fue decretado muerto al llegar a la Sala de Urgencia de la Caja de Seguro Social. Ellos viajaban del puente vehicular Simón Bolívar hacia la ciudad capital.
La zapatilla del pie derecho de Argelis quedó pegada a la moto; la otra yacía al lado de la pilastra de concreto del puente peatonal de la Universidad.
Ella dejó en orfandad a una niña de 2 años y su cónyuge- peruano- dormía cuando un desconocido llegó y le contó el suceso.