CRITICA EN LINEA 

 

S E C C I O N E S

EPASA EN LINEA

PANAMA AMERICA

DIAaDIA EN LINEA

REVISTA SIETE!


primera plana

portada

al cierre

nacional

política

opinión

el pueblo habla

provincias

deportes

el mundo

viva

sucesos

 

CRITICA
 
COMENTARIO
  OPINIÓN


El Espíritu Santo, su personalidad

Por: Guillermo Domínguez | Colaborador

Una de las verdades fundamentales encontradas en la Biblia es la personalidad del Espíritu Santo. Si leemos sin prejuicio alguno, tomando en cuenta la lógica lingüística, veremos con facilidad que el Espíritu Santo no es una cosa, sino una persona, esto es, la persona misma de Dios, su Espíritu a través de quien está presente en todo lugar a la vez. Jesús por la forma tan natural con la cual habla, nos refiere de alguien que vendrá a ocupar su lugar, alguien igual que él en cualidad: "...Y para que esté con vosotros... el Espíritu de verdad...Pero el Consolador, el Espíritu Santo, a quien enviaré en mi nombre, Él os enseñará todas las cosas y os recordara todo o que os he dicho. Pero cuando venga el Consolador, a quien yo os enviaré del Padre, el Espíritu de verdad, el cual procede del Padre, Él dará testimonio de mí... y cuando Él venga, convencerá al mundo de pecado, de justicia y de juicio.

...Cuando venga el Espíritu de verdad, Él os guiará a toda la verdad, porque no hablará por su propia cuenta, sino que hablará todo lo que oiga y os hará saber las cosas que habrán de venir", (Juan 14: 16, 26; 15: 26; 16: 8). Tal cual se lee, Jesús presenta el Espíritu Santo con cualidades personales. Cada una de las palabras y frases escritas con anterioridad reflejan al Espíritu Santo no como una fuerza o energía impersonal, sino como lo que realmente es: Una persona. La definición escueta del "concepto Persona" como "individuo de la especia humana" no cabe dentro de lo que sabe y se implica como persona tanto en el campo psicológico, filosófico y teológico. Una mejor definición para tal concepto sería: Ente con identidad, raciocinio y voluntad propia. Estas cualidades las manifiesta el Espíritu Santo en los pasajes leídos. Jesús predica de él como aquél que ocupa su lugar como Consolador y maestro quien hace recordar; Da testimonio, Guía a la verdad, habla y oye. El Espíritu Santo no necesita tener cuerpo como nosotros para ser persona. Las cualidades personales mencionadas son inherentes en su naturaleza. Él como Dios, es la primera y eterna persona en el Universo. Nosotros, únicamente hechos conforme a su imagen y semejanza. Él es Espíritu personal. Al negar su personalidad diríamos que el Espíritu Santo al igual que Dios, es cualquier cosa, con lo cual rayaríamos en la herejía y apostasía. Afirmemos lo que dice e implica la Biblia. No neguemos sus verdades.



OTROS TITULARES

Hatuey Castro y las Torres Gemelas

Sin embargo, no organizo mi futuro

El Espíritu Santo, su personalidad

Mundo Cooperativo

Buzón de los lectores

Cuando fallece un niño

Revolución Francesa

 


 

  

 

linea
linea gris
 

   copyright © 1995-2007, CRITICA EN LINEA
todos los derechos reservados