EFE
Holanda y España tratarán de saldar hoy en el estadio Soccer City de Johannesburgo una deuda que el fútbol tiene contraída con ambos equipos, el título mundial que se les ha resistido a dos potencias que buscan una gloria tantas veces esquiva.
El partido tiene tintes de histórico y se le pueden aplicar todos los calificativos imaginables. La 'Orange' y la 'Roja' ofrecerán un campeón del mundo inédito. Muchos sueños, todos los sueños, están depositados en el césped del estadio estandarte de este Mundial también histórico, el primero en territorio africano.
Digno colofón a un torneo en el que Holanda y España se han mostrado como los más regulares y quizá los que más se han merecido estar en la final.
Atrás quedaron los otros grandes aspirantes, primero cayeron los últimos finalistas, Italia y Francia, y luego han ido despidiéndose equipos como Brasil, Argentina y Alemania.
Holanda ha progresado con solvencia, hasta con cierta tranquilidad, y España ha ido creciendo tras su tropiezo inicial frente a Suiza para llegar lanzado a la final después de una exhibición en la semifinal ante Alemania.
Por primera vez llegaba la 'Roja' con la vitola unánime de favorita, y aunque dicha derrota ante los 'helvéticos' hizo perder la confianza de muchos, ha sabido rehacerse para llegar en su mejor momento a la gran final.
Los 'tulipanes' también accedían con el cartel de aspirantes, y no han defraudado.