Panameños pendientes de las noticias sobre la seguridad de nuestras fronteras respiran aliviados por los guardias antinarcos, que mientras aprenden, dícese que pasan hambre y no duermen por días. Pero otros ciudadanos más avispados se preguntan para qué tantos recursos gastados si se percibe que el caduco sistema de representantes de corregimientos, conjuntamente con un sartal de alcaldías y abogados expertos en "marullos legales", facilitan a numerosos delincuentes foráneos, permisos para negocios pantallas que se prestan para la distribución de las drogas.
Si la seguridad del país pusiera especial cuidado a los frecuentes asesinatos de los dueños de esos establecimientos mimetizados para poder vender sus drogas en nuestros corregimientos, fácilmente encontraría, a las autoridades y abogados que los apoyaron. Y, cómo se hace en los tribunales de Shangái y en muchos países que no están metidos en listas negras por aquello de las sociedades anónimas tan permisibles como aquí, fusilarlos "in situ".
Cuántos de estos "capitos" que obtienen la bendición de los que sabemos, no mueren acribillados a bala al año (por su ley marginal no escrita que los somete) y sin embargo, no hay forma de que los encargados de investigar estos delitos le pregunten a los "Repres" o a los abogados correspondientes, aunque sea para asustarlos: ¿Cómo ese tipo manejó negocios en determinado corregimiento a través de sociedades anónimas, de esas que últimamente tienen como dignatarios hasta pájaros changos, con tal que tengan cédula panameña?
La seguridad en este país, pese a todos los esfuerzos, es tan permeable, que si no se da un verdadero cambio, nos llevará al límite del poco importa, tanto que pronto estaremos como aquella familia chorrerana, que cuando llovía a totumazos, de tantas goteras que tenía el techo, preferían soportar el diluvio sentaditos en la calle. Tenemos que mejorar la ley de las sociedades anónimas y la de los "repres y alcaldes" para impermeabilizar por algún tiempo las tejas de nuestra seguridad de las tormentas delincuenciales en este trópico panameño.