Los moradores del Naranjal, del Cristo de Aguadulce, se sienten huérfanos de transporte, porque sólo hay tres buses de los cuales uno ofrece el servicio completo.
Nicolás Castillo, uno de los afectados, manifestó que el bus de El Higo nunca entra al área y el de Aguadulce-Naranjal lo hace cuando le da la gana.
Otro de los problemas que enfrenta la comunidad es el horario de los buses, ya que los mismos sólo pasan hasta las 5: 00 p.m., y los estudiantes de la nocturna tienen que ingeniárselas para regresar a sus casas.
Tal es el caso de Tatiana Araúz, una estudiante de la Nocturna que indicó que en ocasiones le ha tocado viajar en taxis que le cobran hasta B/. 3.00 por regresarla a Aguadulce.
Muchas veces las personas tienen que optar por caminar o pedir aventones a extraños con tal de llegar a su destino.
Los afectados solicitan a las autoridades del Tránsito que pongan orden en los turnos y otorguen más certificados de operación, para que los usuarios reciban un buen servicio.