La forma de vestir forma parte de nuestra cultura, tal es el caso de la pollera, el vestido típico de la mujer panameña; y de las "nahuas", para las damas ngöbes, quienes no dejan sus tradiciones.
Lili Sandoya es una joven ngöbe residente en Veraguas, muy presumida porque sabe que su vestido tradicional es deseado por muchas mujeres latinas.
Sandoya, a sus 17 años, es una estudiante de la Escuela Normal Juan Demóstenes Arosemena de la ciudad de Santiago, y dijo que así como las mujeres latinas panameñas usan la pollera para representarnos en eventos especiales, la mujer indígena usa las "nahuas" como vestido tradicional, lo que poco a poco ha ido llamando la atención de las personas.
CULTURA POR DESCUBRIR
Yarizelith González, también de la etnia ngöbe, manifiesta que los panameños debemos sentirnos orgullosos de contar con una cultura que tiene cosas por descubrir, y que así como se le distingue a la pollera nacional, igual deber ser para las "nahuas", vestido de la mujer ngöbe.
Estas jóvenes dieron a conocer a "La Voz del Interior" que, desde muy pequeñas, sus madres les enseñaron a confeccionar sus propios vestidos, los que hacen con mucha dedicación, ya que los cosen a mano y cortan la tela para luego agregarles las "pintas", que es como se conoce a los adornos que llevan en las mangas, cuello, cintura y basta del traje.
Para confeccionar los trajes, utilizan telas de colores lisos y para los adornos emplean otros retazos en los tonos que más le agraden, los diseños van desde una "pinta" hasta cinco, según el diseño elegido, aunque es mucho más trabajo. Los modelos varían de un área a otra dentro de la misma comarca, no todas las damas usan los mismos diseños.
Hacer un vestido de estos puede demorar entre una semana a un mes, si se realiza a mano, mientras que a máquina puede ser una semana, si solo se dedica a ello.
Los mismos tienen un costo aproximado entre B/.15.00 a 20.00.
Tanto la pollera como las "nahuas" les dan elegancia a las mujeres que las usan y sobre todo autenticidad.
Las damas ngöbes se identifican con sus bellos vestidos que lucen no solo diariamente, sino también en ocasiones especiales.
Las mujeres ngöbes ya tienen tiendas en sus comunidades donde venden vestidos de todos los tamaños.