El maíz es una planta herbácea anual, cuyo ciclo para dar fruto varía entre 80 y 200 días desde la siembra hasta la cosecha. PUede crecer hasta los 3 metros.
Sus raíces pueden alcanzar hasta dos metros de profundidad y presenta raíces de sostén o soporte, cerca de la superficie del suelo. Puede crecer en zonas desde el nivel del mar hasta los 4000 metros, en una gran variedad de suelos. Requiere un clima relativamente cálido y agua en cantidades adecuadas.