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Dos avances en hepatitis C dan paso a la lucha contra la enfermedad

Washington
EFE
Dos avances logrados en la investigación del virus que causa la hepatitis C, por ahora incurable, han permitido lograr, de modo combinado, un paso decisivo en la lucha contra esta enfermedad, según publica la revista Science. En el primero de estos pasos, un equipo de científicos del Instituto Médico Howard Hugues, en California, ha descubierto el mecanismo que el virus utiliza para eludir la acción del sistema inmune del cuerpo humano, que se torna inútil contra él. El otro avance, descrito en la mencionada revista científica, ha sido realizado por un equipo de científicos de la Universidad de Mainz, en Alemania, que ha logrado crear una versión artificial del virus que ayuda a comprender en el laboratorio el mecanismo de cómo el virus infecta las células del hígado. La hepatitis C es una enfermedad que se contagia principalmente a través de las transfusiones de sangre contaminada, en las relaciones sexuales y en el compartimiento de jeringuillas en el caso de los drogadictos. La hepatitis afecta de modo directo al hígado humano, en el que puede permanecer mucho tiempo sin revelar su presencia, hasta que el mal ha provocado ya un daño irreversible o un cáncer terminal, según distintos estudios médicos. El virus sólo fue aislado e identificado a finales de la década pasada y, hoy por hoy, no se cuenta aún con una vacuna o un antídoto eficaz contra la dolencia. La empresa Schering-Plough Corp ha fabricado los dos componentes que integran el tratamiento contra esta enfermedad, que es costoso y sólo logra resultados en menos del 50 por ciento de los pacientes, a los que, sin embargo, pone en riesgo de sufrir graves efectos secundarios. La importancia del avance logrado por estos dos pasos radica en que ambos, combinados, permiten un estudio integral de la infección. Hasta ahora, no podía conocerse el modo en el que el virus evita la acción del sistema inmune porque los investigadores no eran capaces de reproducir los virus en el laboratorio. El equipo que ha averiguado cómo se comporta el virus respecto al sistema inmune humano ha descubierto que el virus se protege en su cubierta exterior con una proteína que desvía el ataque de los macrófagos y células T que son la barrera defensiva del organismo. "Estos virus son capaces de hacer cosas que no se pueden prever. Son capaces de cambiar para sobrevivir y pueden llegar a tomar genes de las células o incorporar los suyos a las células infectadas", han señalado los investigadores en la revista Science.
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